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jueves, 12 de enero de 2012

La torre de mármol.

Ha de ser así, he de conseguir ese mundo formado solo por mi, no he de cambiar de opinión, un mundo en el que yo solo soy importante y solo he de salir de ahí cuando yo quiera, no me puedo permitir a nadie dentro de ese mundo, pero ella... ella ya está dentro...


Imagina un mundo fantástico con un castillo semidestruido y a lo lejos una torre de mármol blanco que brilla tanto de día como de noche y aún más cuando la luna está llena, ¿lo tienes? imagina ahora pues, dentro de este castillo una persona, YO, intentando reconstruir mi pequeña muralla para protegerme mientras "recuerdos", "amor" y "amistad" son lanzadas contra mi desde la torre de mármol, a veces incluso impidiéndome continuar levantando el muro y obligándome a retirarme y otras veces derrumbando parte de mi nuevo muro, ¿me sigues? bien, ahora imagina que mientras que yo construyo este muro estoy hablando con una guerrera de armadura plateada que impide que lleguen a mi con claridad los destellos de la torre de mármol y me hace sentir bien, yo sigo intentando construir mi muralla, ahora imagina que un día le cuento a mi guerrera quien habita en la torre de mármol, le cuento por que lanza semejantes cosas sobre mi y porque me alcanzan, le cuento que en tiempos pasados decidí emprender un viaje hacia esa torre y que cuando llegué me enamoré de la princesa que la habitaba, ella empezó a destruir mi muralla cuando yo empecé a vivir con ella, incluso yo misma la ayudé. Cierta noche, al levantarme vi como la torre había crecido en cuanto a amplitud, ya no habitábamos únicamente yo y mi princesa la torre, un caballero sin escrúpulos llegó y por una noche se apoderó de mi princesa. Al día siguiente tal y como llegó se fue, mi princesa intentó explicarme lo sucedido, y me convenció, pero una parte de mi se había derrumbado como las murallas de mi castillo, con el paso del tiempo las cosas con mi princesa fueron cada vez y cada vez mejor, hasta que un día, sin previo aviso me dijo que debía de volver a mi castillo, y miré dentro de mi, pero de mi ya no quedaban ni los restos, así que me fui, caminando, allí me dejé "amor", posteriormente, como quedaban "recuerdos" y "amistad" hice algunos viajes hacia la torre de mármol, tanto duraba mi delirio, tanto duraba el de mi princesa, después de dicho delirio partía de nuevo a mi castillo, ya indefenso y viejo y me aposentaba allí. Tras mi último viaje vi que ese era el último, pues ya no me quedaba "amor" que depositar. Un día, tras ese viaje quise volver, pero ya para mí estaban las puertas cerradas, al mirar por una ventanita vi que varios hombres habitaban el castillo, y lloré... al seguir mirando vi que otra mujer, proveniente de un castillo lejano y mucho más grande que el mío había decidido aposentarse allí con mi princesa, aunque no la hacía feliz, yo con "amistad" intenté frenar a la nueva inquilina, pero no pude, perdí la guerra... al perderla me dejé allí "recuerdos" y me vine a mi castillo y prometí no volver más. Cuando llegué, herida de muerte mi guerrera me curó las heridas y prometió quedarse allí para siempre, yo juré levantar de nuevo mi muralla sin permitir que nadie quedara dentro de mi castillo.
Un día, casi con mi muralla terminada miré a mi lado y ahí estaba mi guerrera y me dije ¿qué hace aquí? yo no quería a nadie en mi castillo y no me di cuenta de que había construido mi muralla separándonos a mi y a mi guerrera del resto... decidí que eso no podía ser, pero tampoco me incomodaba su presencia, al fin y al cabo ella era mi protectora, pero no se podía quedar ahí mucho tiempo, de lo contrario mi muralla volvería a caer.